Tijuana, Baja California a los 12 días del mes de mayo del año 2021, siglo XXIApreciada señora, recordada por todos después de 201 años de su paso por nuestra
casa común, el planeta tierra.
cuidados de los enfermos a lo largo de estos 200 años, pero antes, permítame decirle
que continúan su ejemplo y guía.
Mi apreciable señora, este pensamiento está acotado a 53 años de mi ejercicio
profesional y geográficamente a mi amada patria: La República Mexicana, a un
microespacio en el estado de Baja California, mi apreciación puede ser genérica,
empírica, pero no falsa, y estos años de experiencia brindando atención al enfermo y
en la administración, le dan respaldo.
Reconozco que el tiempo no ha modificado muchos de sus postulados para la
atención de los enfermos, su función de estadista, que influenció políticas
gubernamentales para el cuidado de la salud, prevención de enfermedades y
complicaciones, no ha sido retomado a ese nivel.
Las enfermeras que en su momento formó en el nacimiento de la profesión del
cuidado de los enfermos, fueron el inicio de emancipación de ese grupo de mujeres y
quizá también, les generó un beneficio de bienestar profesional, el cuál no se
menciona con el peso social y económico que pudo haberles significado, o tal vez no.
Quizá por ello, no siguió a más; sino que sumó a través del tiempo a una obligada
cualidad de ser mujer y, por tanto, no existe como una correlación, que el
desempeño de la enfermería y el bienestar de los enfermos, están vinculados de
forma obligada, sumados al conocimiento la bondad y el sentido humanístico.
El reconocimiento, desde su tiempo, estimada Señora, ha estado ligado a grandes
conflagraciones mundiales, guerras, luchas frontales de hombres contra hombres,
naciones contra naciones.
En este siglo, estimada señora, algunas cosas han cambiado, las guerra se libran
contra enemigos invisibles y desconocidos, pandemias, epidemias ligados a otros
sufrimientos, como la lucha de las naciones por los productos de la tierra, el agua y
lo mas grave: la perdida de individualidad, la intromisión no autorizada a nuestra
persona, en cuanto a esto, no aparecen los enfermeros unidos en la determinación
de políticas de protección, contención y aislamientos para estos males que afectan al
ser humano, solo existe la nominación de héroes y lo que es peor, anónimos, no los
héroes enfermeros.
La universalidad del problema fomenta la invisibilidad de la enfermería.
Señora, es necesario cambiar el paradigma de la enfermera, dadora de todo y
poseedora de nada. Colocar la ciencia de la enfermería, en el centro de donde fluyen
acciones y postulados para la atención del paciente y la enfermera como realidad
ejecutiva.
Convertir la ciencia de la enfermería en un bien universal y a la enfermera en un
ciudadano del mundo, sin barreras, sin fronteras, donde el límite de cada nación sea la
accesibilidad al conocimiento y bienestar.
Debo cerrar esta misiva, con el deseo urgente de influenciar, convencer y convertir
en creyentes a quienes ejercen la autoridad para mejorar el nivel de bienestar,
conocimiento y salud para la enfermería ¡ES URGENTE!
También influenciar a las autoridades de enfermería, maestros, enfermeros,
auxiliares y aspirantes, a extender la visión de ciudadano universal, tenemos prisa
por promover este nuevo paradigma de “La persona enfermera”.
Me despido agradeciendo todo lo que me significó su guía, su luz.
María De Jesús López Ramos
Enfermera
Tijuana, Baja California a los 12 días del mes de mayo del año 2021, siglo XXI
Registro No.: 03-2022-020911133100-01